4 dic. 2016

LA TUMBA DEL NADADOR. JUAN PARDO VIDAL



LA TUMBA DEL NADADOR

Adentrarse en las páginas de un libro, lo he dicho en otras ocasiones, es una fiesta. Una fiesta donde la palabra es anfitriona única. Con ella está garantizada la diversión y el conocimiento. Ninguno de sus invitados quedará indiferente. Un buen libro siempre será una fiesta inolvidable. 
JOSÉ ANTONIO SANTANO EN "DIARIO DE ALMERÍA" NOS DESCRIBE  IMPRESIONES SOBRE LA OBRA DE JUAN PARDO VIDAL, "LA TUMBA DEL NADADOR"

El libro elegido para esta ocasión es una verdadera fiesta de la palabra, una fiesta para los sentidos. En una edición bella y cuidada, “La tumba del nadador”, de Juan Pardo Vidal (Almería, 1967) reúne un conjunto de relatos, en total 11, de los cuales el que da título al libro destaca por su originalidad y extensión, sin desmerecer claro está al resto (El tatuaje, Los gatos de Schorödinger, Los días azules, La tormenta, Te llamaré T, Desmancados, El día en que los dos hombres más importantes del país me removieron el pelo, Y decirte algo terrorífico, como por ejemplo «te quiero», Lencería rosa y El naufragio). El lugar elegido para “La tumba del nadador” es un ático y sucede todo en una fiesta muy especial: «Habrá un tipo, un editor al que Jesús conocerá en una fiesta. Y habrá también una chica y habrá música y copas y su amiga Andrea y mucha gente guapa, políticos, futbolistas y gente del mundo de la cultura […] La fiesta será la hostia, cincuenta personas bailando al ritmo de la coca en un ático enfrente del mara en los edificios de La Térmica, en Almería». Así comienza Pardo la construcción de este relato con el cual vibraremos en el temblor de la palabra de los personajes que pululan por sus páginas, con un discurso narrativo distinto donde la singularidad narrativa y los recursos literarios empleados constituyen elementos consistentes como basas de columnas que soportan todo el peso de la trama narrativa para concluir en un sólido edificio. El simple hecho, infrecuente en la narrativa española, del uso de una voz narrativa omnisciente de futuro es ya un reto que, por cierto, resuelve satisfactoriamente. 

Pero no sólo destaca en este relato el tiempo verbal utilizado, sino la propia estructura, la mirada del narrador que formará parte también del discurso narrativo –metaliterario- («Jesús no sabe qué va a pasar, ni cómo se va a llamar el maldito gato que ha encontrado dentro de su buzón, yo sí que lo sé, porque yo soy el autor y soy la leche, en esta historia soy el gran camello, el que distribuye el destino a los personajes. El futuro es una droga que todo el mundo quiere meterse. Aquí mando yo, ellos creen que soy dios, sé qué les va a pasar a mis personajes, me veneran, conocer mi poder, me temen, saben que existo, rezan para que yo cambie el futuro a mejor, quieren que todo salga bien, que intervenga para hacerlo realidad, pero yo no puedo hacer nada por ellos»), con el añadido de la presencia consistente de una voz interior, de la conciencia de Jesús (el protagonista) que denominará “Cuatro”: «Una vocecita interior, que es él mismo con la voz de él mismo, y que se llama Cuatro, le dirá: «Jesús, eres menos gilipollas que todos ésos que tienes ahí delante. Seguro que en esta fiesta hay alguien con quien revolotear, venga, espabila chaval, vete a libar alguna florecilla». Pardo Vidal ha sabido utilizar variados recursos literarios que hacen de esta narración un monumento al buen hacer: humor, ironía, flashback, música, cine, pero por encima de todo nos muestra la vida misma en sus muchos aspectos: soledad, miedo, muerte, vulgaridad, sentimientos, emociones, silencios, todo bajo el prisma de la ficción más pura, de la imaginación en un vuelo imparable. 

Juan Pardo consigue alterarnos, perturbar nuestra acomodada vida, con hechos tan reales que trascienden la propia realidad para crear otra, confirmándonos así que nos encontramos ante un narrador maduro, que sólo se deja arrastrar por el ciclón de la palabra, la que construye historias, múltiples vidas. “La tumba del nadador” es una fiesta, ciertamente, una fiesta de la vida, pero también de la muerte, la que está ocurriendo al mismo tiempo que la del ático pero en un hospital cercano de la ciudad de Almería, la del final de una etapa y el nacimiento de otra, la que sucede en el acabamiento del cuerpo paterno: «La verdad es que la vida es rara. Por la mañana no será necesario que lo acompañe porque nadie se muere por la mañana, es la noche la que se los lleva, la noche viene a por los enfermos y ellos se fan con ella de la mano, la muerte no tiene la mano huesuda, la tiene tibia y confortable, los agarra con la fuerza exacta para que se sientan seguros, se enamoran de ella, por eso nadie regresa». Un libro, “La tumba del nadador” y una voz, la de Juan Pardo que nos devuelve la esperanza en la literatura, en la vida: «Algunas gotas de lluvia caerán cerca de los ojos mientras mira al horizonte desde aquel ático para recordarle que no está en la cima del mundo y que nunca llegará a estar tan alto como aquel día, subido a los hombros de su padre».

Título La tumba del nadador
Autor: Juan Pardo Vidal
Edita: Librería Metáfora (Roquetas de Mar, 2016)


27 nov. 2016

HUMANISMO SOLIDARIO. VARIOS AUTORES




HUMANISMO SOLIDARIO
POESÍA Y COMPROMISO EN LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA

Con los vinos ocurre que hay que dejarlos reposar en la barrica primero y luego en la botella, que con el tiempo adquieran aromas y sabores, tonalidades, de manera que, al beberlos, podamos comprobar su excelencia. Esto mismo sucede a veces con los libros: hay que dejarlos reposar en los anaqueles de la biblioteca, esperar un tiempo prudencial y releer luego con la serenidad y tranquilidad que toda recreación lectora merece. No es frecuente que ocurra esto pero sucede en contadas ocasiones. Y ahora ha ocurrido. Desvelo el misterio. El libro que tratamos en este espacio fue publicado por la editorial madrileña Visor, en su colección Visor literario el año 2015, y, durante todo este tiempo ha vivido en mí su contenido de una manera extraña, agridulce sería quizá su más acertada descripción; de una parte, por no haber acometido esta tarea de difundir esta corriente de pensamiento en su día, y, de otra, por entender, desde un punto de vista ético que, siendo parte de dicha corriente, pudiera pensarse que mis pretensiones eran otras muy distintas a las que verdaderamente me unen a dicho movimiento artístico e intelectual. 
En la creencia de haber disipado estas cuestiones después del tiempo transcurrido me detengo ahora en las páginas de este libro, titulado “Humanismo solidario. Poesía y compromiso en la sociedad contemporánea”, con estudio preliminar de la profesora Remedios Sánchez García, de la Universidad de Granada y una selección poética de Marina Bianchi, profesora también en la Universidad de Bérgamo (Italia). Constituido este libro en dos partes bien diferenciadas, la profesora Sánchez García nos introduce en esta corriente de pensamiento y poética a través de un estudio cronológico de lo que ha sido la poesía española contemporánea hasta llegar a lo que ha venido en llamarse “Humanismo solidario”. Se inicia este recorrido con un primer bloque titulado “Reflexiones para una panorámica de la poesía contemporánea española. De los sesenta a la posmodernidad”, el más extenso e interesante pues clarifica el devenir de la poesía española del siglo XX hasta nuestros días. El siguiente capítulo está dedicado a “La literatura hispanoamericana desde los sesenta a la actualidad. Una aproximación a vuela pluma”. También ocupa un lugar importante la vinculación literaria entre España y el Magreb: “Donde la lengua aún alcanza. Literatura en español en los países árabes”. Se analiza también “El concepto de compromiso en la poesía en español del siglo XX”, y se llega por fin a “El humanismo solidario”, capítulo en el que se explica sobre qué pilares fundamentales se asienta esta corriente: «Se estructura el Humanismo Solidario en torno a un grupo de críticos, poetas y narradores (Alberto Torés, Francisco Morales, José Sarria, Remedios Sánchez, Francisco Huelva, Manuel Gahete y José Antonio Santano) que se definen como una corriente crítica e intelectual de personas libres que, desde la heterodoxia estética, asumen el uso de la palabra como obligación social bajo los irrenunciables principios del compromiso y el comportamiento ético, sin estar sometidos a ideología, filosofía, política o religión alguna. Desde el libre discurrir del pensamiento de sus componentes nace la necesidad de rebelarse contra los sistemas y organizaciones que oprimen y asfixian a la mayoría de la humanidad. 
Ajenos a toda ideología dominante, Humanismo Solidario propugna el destierro del pensamiento único en cualquiera de sus manifestaciones, fundamentando sus principios rectores, y su obra individual y colectiva, sobre los términos morales que emanan de la idea irrenunciable de la fraternidad universal». El otro gran bloque, es decir, el resto de páginas del volumen contiene la antología poética propiamente dicha, integrada por 49 poetas de diferentes países. Dada la imposibilidad de transcribir los versos de cada uno de los poetas antologados, transcribo un fragmento del poema en prosa “Memoria de la noche”, del leonés Juan Carlos Mestre, con el que de alguna manera se resume la esencia de esta corriente poética e intelectual denominada “Humanismo solidario”: «Esta noche y no en otra noche más desolada y perdida voy a escribir al tirano, es que pasa mi abuela con flores, con vida y no soy yo cuando llora vacía ante el cielo ya letanía o milagro. / Esta noche y todas las noches del día voy a decirte mi amiga culpable, es que está pasando la vida y yo no soy cuando un hombre se sienta y nos habla ya de destrucción o poesía». Cuarenta y nueve voces distintas pero hermanadas en esta antología poética que nos devuelve la esperanza en un esencial y necesario “Humanismo solidario”.

Selección de poemas de Marina Bianchi

Autora:Remedios Sánchez García
Colección:Visor Literario
Fecha de edición:2015
Nº páginas:228 páginas
Medidas:21 x 13,50 x 2,3 cm.
Acabado:Tapa blanda
ISBN:978-84-9895-692-4


20 nov. 2016

ESTA MOMENTÁNEA ETERNIDAD. RAQUEL LANSEROS



ESTA MOMENTÁNEA ETERNIDAD

Es cierto que la poesía casi siempre está en entredicho, si no es por una cosa es por otra…guerrillas de corrientes poéticas que intentan imponerse unas a otras, poetas que ametrallan verbalmente a la competencia u otras muchas veleidades carentes de sentido y que a fin de cuentas no merece la pena tenerlas en cuenta, porque lo único que debe de importar –así lo pienso y así lo digo-, tanto al lector como al creador es “el alma”, esa zona desconocida y misteriosa donde el poeta siente la plenitud del vacío y el silencio en absoluta soledad. Cuando esto pasa es que nos encontramos ante la poesía en su esencia. Todos los caminos son válidos para llegar a la meta, la poesía es una, y los poetas son muchos, cada uno tendrá, desde la honestidad, que elegir el suyo. Las experiencias son tan disímiles como lo es la voz de cada poeta, que habrá de buscar su propio destino. La vida es un instante y cada instante la eternidad misma, esa que trasciende la realidad para convertirse en algo nuevo, creado para universalizar la palabra cuando en verdad habita el poema. De cada instante vivido depende la dirección que el poeta tome, y en cada poeta ese mismo instante será distinto y la expresión de lo sentido o vivido también. Tal vez pudiera ser –mera elucubración- que el título del libro que recomendamos en esta ocasión sea un poco de todo lo dicho, o, esencialmente, la certeza de saber que existe la eternidad del momento. “Esta momentánea eternidad” es eso y algo más, porque su autora, Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, 1973), nos convoca a vivir los instantes que dieron lugar, desde el año 2005 hasta hoy, a este libro que contiene su poesía reunida. La propia autora declara en las páginas introductorias que «siempre he sentido que todo lo que tiene que ver con la poesía es, de algún modo, un acto de amor. En mi opinión, operan en la poesía muchas fuerzas de índole afectiva, todas ellas necesarias para que pueda ser exactamente lo que es: el amor a las palabras, el amor a las raíces, el amor a los libros, el amor a la Belleza, el amor por la indagación, el amor a los grandes poetas de la historia, el amor a esa identificación única y sobrenatural –sin importar tiempo y espacio- que la poesía brinda». Reúne este volumen toda la poesía escrita por Raquel Lanseros en los últimos once años, que dan como balance final cinco libros: “Leyendas del promontorio” (2005), “Diario de un destello” (2006), “Los ojos de la niebla” (2008), “Croniria” (2009) y “Las pequeñas espinas son pequeñas” (2013), más una última parte con el título de “Poemas exentos. Poemas inéditos” (2008-2016). En este viaje la poeta nos invita a vivir intensamente cada momento o instante, desea perpetuarse en cada sílaba o palabra partiendo de la necesidad de expresar esencialmente su mundo interior respecto a todo lo que fluye a su alrededor, convencida de que su experiencia poética será, sin duda, como la vida misma. Sus versos hablan por sí mismos, como en este fragmento del poema “La gravidez del odio”: «Por supuesto que el odio requiere un gran esfuerzo. / No es para cualquier pecho. / El odio es denso y sólido. / Está hecho de cemento, / de plomo, de nostalgia», versos que muestran en este viaje iniciático una extraordinaria sensibilidad. Del poema titulado “Locus amoenus” extraemos estos otros: «La Tierra está llorando. / Por suerte / ayer salieron a la calle unos pocos / armados de coraje para intentar curarla. / Los disolvieron los antidisturbios». Lanseros refleja en los poemas siempre un lado interno, y reflexivo donde la emoción y el sentimiento se aúnan para conformar un sólido cuerpo poético, como en estos versos que afloran después de un adiós: «Yo nunca resistí las despedidas / porque en cada una de ellas se marchita la voz / de todas las personas que yo he sido / y ya no puedo ser». También fluyen los versos cuando mira hacia atrás, como cuando homenajea a “Doña Juana” y todas las mujeres libres, o se trata de recuperar la memoria de “los otros”, “de los vencidos”: «Todos nosotros somos ahora y para siempre / las pisadas de Yago contra la piedra helada, / yo soy el pan callado de aquella Nochebuena, / tú eres la luna oscura que le ayuda a esconderse. / Y hoy es mil novecientos treinta y nueve». Hacia el encuentro del hombre y la mujer, del ser humano camina por estos otros versos de “El hombre olvidado”:«Puede que sea el olvido / -mientras sus ojos turbios regresan del pasado- / el lugar donde vive la memoria», o en “Beatriz Orieta. Maestra nacional (1919-1945) cuando escribe: «El silencio es de mármol. / El silencio / es la respuesta de todas las preguntas». Late en la poesía de Lanseros la vida misma, que podríamos resumir, sin duda, en estos versos rotundos: «Ahora ya entiendo por qué vivo cuando amo. / Ahora comprendo / que el principio del mundo ocurre cada día».


Título: Esta momentánea eternidad
Poesía reunida (2005-2016)
Autora: Raquel Lanseros
Edita: Visor (Madrid, 2016)


15 nov. 2016

GEORGE REYES.

GEORGE REYES. YA EL SILENCIO NO ME HABLA.










George Reyes es poeta, ensayista, profesor y presbítero ecuatoriano, residente en la Ciudad de México. Su reciente poemario es El azul de la tarde (Santiago de chile, Chile: Apostrophes Ediciones, 2015); su poesía ha recibido homenaje y, al igual que sus ensayos, ha sido publicada en diferentes revistas literarias y antologías virtuales y de papel; ha sido incluido en la Antología de Poesía Mundial, Poetas del siglo XXI; consta en la Enciclopedia de la Literatura en México-FLM -CONACULTA; tiene en su haber los poemarios inéditos Filosofía risueñaMañana y otros.


YA EL SILENCIO NO ME HABLA

Los poros de mi piel nocturna
destilaban esos llantos que yo río
y en su catarata se caía mi delirio como arena frágil.

El galope de esas noches me azuzaba la canina hambruna.
Esas noches vomitaban en mis hombros festines ya licuados.

¡Esa lontananza dilataste en la que me acuesto!

No vuelvo la mirada al vaho de la sal.
Me has anclado en cada hueso el exceso de tu paz
Y me hablan hoy tus versos con bella rima.









SOLILOQUIO DE MI ROSA

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El poema es un mundo, espectáculo y partitura lingüístico-simbólica y profética en el que cabe la presencia viva del lector de carne y hueso que lo habita, lo interpreta, le despierta su música y lo experimenta (George Reyes).
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1

Verdad es que “nunca la noche ha vencido al alba”, pues, como preludio del ardiente astro matinal, ésta es despuntada por el Ingénito sobre las oscuras montañas en cada nuevo amanecer. Esa victoria se me reveló en progreso desde que en mi rosaleda sembré el tallo de una rosa, nutrido de pesada sabia; respecto a lo cual el tiempo me ha estafado al permitirme solo evocaciones migajadas de sus rosas. Esa victoria se me reveló también al ver como en ese tallo las rosas eran zurcidas con el hilo de mis lágrimas; enredado en los colores de esas rosas, ese hilo se deslizaba mudo por las praderas del corazón a la copa de mi mano, la que el consustancial ser consumía hasta engendrar nueva madeja de sonrisa y nueva travesía por el golfo de los náufragos.

2

Quería que una vez fuese dos veces;
que dos veces fuesen tres:
desprenderte, complacencia apasionada, con vigilia y silencio santo.

Jadea la mediana noche, da estertores.
Tus sonidos quejumbrosos, soledad agazapada,
te han escrito puerta en mí poema que jamás has de leer.

Hoy camino con buen porte como un león;
medito en tu recuerdo dulce, cual la tórtola,
en esta lluvia pertinaz que me ablanda las praderas de mi pétalo.

El feliz marco con tu rostro descubierto me colma de rocío.














ADAN LLORA TODAVIA

En el chorro de agua en flor se bañaba quien al viento andaba…
Se sentó en silla huérfana debajo de un sauzal que llora,
junto
a
nopales
de
pradera
que
por
él
lágrima
exiliada
vierten
todavía…

En el chorro de agua en sombra sonando cual un beso,
se baña sobre piedras con acento humano y gruñido de los leones,
entre flashes de luciérnagas y de tomas instantáneas de tormenta...


¿Ves tú los luceros parpadeando en el cielo de las fauces de las piedras?
¡Veo su grandeza que se zurce la rotura extrema!


Ya no habrá vigilia en pardas horas, en el éxtasis de un gorjeo de palomas;
ni en palacio de los cuentos sin más granos de silencio…
Con la pluma de tu abrazo le has tatuado tú la vida.











NUPCIALES

¡Ay reverso de mis pies en la otra patria,
cual urbana agua que ha cambiado de espumaje y cauce:
del charco almidonado,
al
lago
de
tus
brazos
donde
nado!

Esa patria ha enjaulado este cansancio.
Y la ausencia y la mortaja lo han secado,
cual
mi arroyo
campirano
y lomo
azul de olas.
.
Claridad me mira entero y no es mía.
Estoy descalzo de jadeos y de hundida mano de Tomás.
¡En
boda
estoy
con otros
sueños
de otras noches,
de otras lunas,
sin cripta ni epitafio de recuerdos!












MURMULLO EN EL PAPEL
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Ahora que la lluvia golpea los cristales del olvido. R. Martínez López
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Escucha el murmullo durmiendo en el papel,
destila de mis poros como agua abriendo cauce,
se enjuaga en la semántica del verbo y se empoza en todo el verso.

El galope de aleteo de aquellas mariposas,
que se posan todavía en el rosal, mirando al sol tardeado,
es mi sangre penetrada en los oídos que te habitan.

¡Estoy libérrimo de puñales atorados,
de relojes estacionados, de lloros que se ríen..!
¡Ondea el reverso,

ondea la vida

tan lejana del papel!